Periodicidad en la Historia Dominicana

La corriente historiográfica que se ha encargado de reconstruir los procesos históricos dominicanos no han sido de todo pacífica.

Por Welnel Dario Féliz

Al abrir un libro de historia dominicana es común que inicie por los análisis de la sociedad Taina. Pocas páginas después nos encontramos con los estudios de la etapa colonial, observando grandes temas, como los referentes a las devastaciones de Osorio y todo un esquema de los siglos XVII y XVIII. Se pasa luego a analizar la revolución haitiana, algunos llegando, inclusive, a dividirla en tres períodos. 

Pocas líneas separan a este tema de la Invasión de Toussaint, para luego continuar con Invasión de Dessalines, el Degüello de Moca, la Era de Francia, La Reconquista, La España Boba, La Independencia Efímera, la Invasión y Ocupación Haitiana, hasta arribar a la Primera República, la Anexión y la Restauración. 

Es una periodicidad ya clásica, que es comúnmente repetida tanto por historiadores consumados como por algunos que intentan reconstruir la historia de sus comunidades. A estos modelos se añaden la forma recurrente de dividir los procesos a partir de los gobiernos ejercidos por algunos personajes u otras formas que tratan readaptar los acontecimientos a los estudios particulares. En elemento común de la mayoría es que siguen mencionando los grandes temas: era de Francia, reconquista, España Boba, Invasión y Ocupación haitiana y otros. 

La corriente historiográfica que se ha encargado de reconstruir los procesos históricos dominicanos no han sido de todo pacífica. Aunque José Gabriel García, en su renombrado Compendio de la Historia de Santo Domingo, inició modelos de periodicidad que ha sido copiado, algunas de sus denominaciones han variado. Él llamó Ocupación Francesa, a la etapa en que el país estuvo bajo el dominio de los franceses, Reconquista y Segunda Era de España a la que permitió volver al control español, período de la Independencia a la breve independencia de 1821 y Período de la Ocupación Haitiana; otros le han cambiado el nombre. Emilio Rodríguez Demorizi llamó “Era de Francia en Santo Domingo” a su libro sobre la etapa de la ocupación francesa; Pedro Enríquez Ureña denominó “La Independencia Efímera” a un interesante trabajo sobre esta etapa y así otros autores ha utilizado estas y otras clasificaciones. 

Las clasificaciones, como dijimos, no han sido pacíficas, sino que en su momento estuvieron completamente tendenciadas. Era necesario denominar Era de España o Era de Francia, para dar la idea de una período diferenciador; reivindicar la reconquista era necesario, para acentuar un origen español. El mismo Rodríguez Demorizi denominó “Invasiones Haitianas de 1801-1805 y 1822”, seguido de una denigrante ocupación. No se le denominó invasión u ocupación de España en 1861, sino anexión a España, tal y no se hubiese generado una ocupación. 

Es notorio que esta periodicidad era completamente tendenciada, dirigida a crear una diferencia en los distintos procesos de la historia dominicana. Era, invasión, ocupación, reconquista, anexión, generan reacciones diferentes hacia cada uno de ellos. De todas, invasión y ocupación son negativas y se potencializan con las características que los historiadores registran del proceso. 

Varias historiadores, a todas luces conocedores de los procesos históricos e imbuidos por nuevas consideraciones sobre ellos, han tratado de cambiar las denominaciones clásicas de los períodos. Frank Moya Pons llamó “La Dominación Haitiana” al período en que la parte del este estuvo gobernada por los haitianos; César A. Pérez y Guillermo A. Díaz Bidó nombraron a su libro “Presencia Francesa en Santo Domingo 1802-1809”, a la etapa del gobierno francés. Otros historiadores han llamado “Unificación con Haití” al período 1822-1844 (lo que parece que fue), y otros han seguido estas corrientes, llamando a estas etapas por diversos nombres, pero obviando los tradicionales, pero continuando con algunos que han sigo menos cuestionados, como La Reconquista, La Anexión, u otros, sin someterlas a críticas o cambios que permitan un estudio más equilibrado. 

A toda esta periodicidad tal parece que los historiadores poco se han preguntado si realmente el pueblo dominicano veía esos acontecimientos bajo los criterios que son mostrados por la historiografía. Es obvio que el propio pueblo vio en el gobierno norteamericano de 1916 a 1924 una verdadera ocupación y otros acontecimientos han sido identificados. Pero no todos han sido vistos con los criterios construidos. 

En su trabajo “Transición de la Esclavitud al Trabajo libre en Santo Domingo: El Caso de Higüey (1822-1827)”, Quisqueya Lora H. nos transcribe una interesante pregunta que formulaban los empadronadores de un censo realizado en Higüey en 1822. Ellos preguntaban a la población que “si en algún caso tenían conocimiento de que en este partido pudiese haber algunas propiedades pertenecientes al Estado por algún medio legítimo, tal como cuando la cesión de esta Parte Española a la Francia o bien sea a la expulsión de los franceses por los hijos del país o por el cambio de gobierno del 1ro de diciembre del año próximo pasado de 1821” (pg. 65). 

Como se observa, en esta pregunta, los empadronadores del censo de Higüey no cuestionaban sobre era de Francia, reconquistas, era de España o España Boba, independencia efímera y otros procesos, ellos le llamaban tal y como lo conocían en 1822: cesión de la parte española a la Francia, expulsión de los franceses por los hijos del país y el cambio de gobierno de 1821. 

Ante estos detalles, se hace necesario comenzar a revisar la periodicidad de la historia dominicana y, siguiendo a los dominicanos de la época o de cada etapa, comenzar a llamar a esos períodos tal y como ellos lo conocían o por lo menos cercano a su nomenclatura, sin las tendencias de una maniqueada historiografía estatista. 
“La verdad no es un artículo que se compra y se vende con beneficios” Juan Bosch

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