“A nadie le amarga el dulce de leche” Chukunaky
“Yo soy antireelecionista” ó “No me gusta la reelección” son frases que yo mismo he dicho y en miles de ocasiones, las he escuchado de por boca de otros durante toda mi vida. Casi siempre se dice sin haber hecho análisis verdaderamente objetivo, sin pasiones políticas y con sentido histórico.
República Dominicana ha tenido una lucha constante sobre la reelección presidencial; y como el presidente es uno, es un único puesto que existe, todos quieren la oportunidad de ser presidentes aunque sea por un día.
Históricamente este país ha vivido sus etapas políticas sobre el caudillismo de líderes partidarios que se han repartido “el pastel” de sus partidos políticos y de la presidencia de la República desde Pedro Santana hasta Buenaventura Báez, de Lilís a Ramón Cáceres, desde Horacio Vásquez hasta Juan Isidro Jiménez, desde Horacio Vásquez hasta Trujillo, de Juan Bosch a Viriato Fiallo. En décadas atrás, todo se circunscribía sobre Joaquín Balaguer, José Francisco Peña Gómez y al mismo Juan Bosch. En épocas más recientes de Leonel Fernández, Hipólito Mejía y un nuevo integrante de la partidocracia Dominicana: Miguel Vargas Maldonado.
Toda mi vida escuché a los peledeistas y perredeistas maldecir y maldecir la “maldita reeleción”. Por ser mi padre peledeista, nací siendo “antireelecionista”. Y casi toda mi vida lo fui, hasta el día de hoy. ¿Por qué?, porque me he dado cuenta que todo ha sido una farsa, una mentira de aproximadamente 42mil cuadrados.
Los mismos que renegaban y maldecían la reelección, son los mismos que el 2002 CAMBIARON LA CONSTITUCIÓN EN UN ÚNICO ARTÍCULO para permitirla, y otros desde el 2006 han estado promocionando la “maldita reelección” como algo necesario para el afianzamiento de las políticas gubernamentales del momento… promocionándola tanto que, hasta lo lograron.
Mi pregunta de ¿Quién es antireelecionista? no es una pregunta banal ni superficial, esta pregunta va a la conciencia de todos aquellos que dicen que no son reelecionista, siéndolo mas que quienes la promueven. Y me explico.
Este es un país donde nadie renuncia a un puesto o “teta que mama”. Nadie quiere dejarle lo de él a otro, a no ser que sea alguien de su familia. Y solo hablan de antireelecionismo cuando no están beneficiándose lo suficientemente del mismo como para no apoyarlo. Y quienes lo apoyan lo hacen en base a los beneficios que obtienen del mismo. ES POR ESO QUE HE DECIDIDO DECLARARME “ANTI-NADA” y lo hago de manera pública porque he llegado a la conclusión de que TODOS SOMOS REELECIONISTAS POR NATURALEZA.
El Director quiere ser Director siempre, y en su defecto busca un Ministerio. El Ministro quiere ser Ministro siempre y solo lo cambia por el puesto de Vice-Presidente o el del Presidente mismo. El Sindico quieres ser Sindico siempre, y si lo deja lo hace por una Diputación. El Diputado es y siempre será Diputado hasta que no vea elevado a Senador o a Sindico de un gran municipio de los que tienen asignados mas de 100 millones de pesos mensuales, es decir, dejan el puesto por un medio-gobierno que le permita endiosarse y emerger como un rey de España o un príncipe de Gran Bretaña.
Y si usted cree que eso se queda ahí, permítame decirle que usted se equivocó. Eduardo Estrella reniega hoy de la reelección cuando no dijo nada en contra cuando Balaguer “Volvía y volvía”. El antiguo precandidato vicepresidencial del PRD, José Joaquín Puello Herrera, en las elecciones del 2008 hablaba en contra de la reelección presidencial, y duró casi 30 años reeligiéndose en el Comité Olímpico Dominicano. Víctor Gómez Casanova y su padre, el Dr. Víctor Gómez Bergés, hoy son mas antireelecionistas que Hatuey Decamps, sin embargo vivieron en la cima del “Tabernáculo” durante los 22 años del gobierno de Balaguer sin criticarlo y aupando la reelección como “el camino bueno” par solucionar todos los problemas del país. Los peledeistas que hoy aman la reelección son los mismos que renegaban de ella, pero querían ganar las elecciones en el 1998 para cambiar la constitución y permitirla, siguiéndole el juego a Amable Aristy cuando dijo que Leonel Fernández tenía que “ponerse los pantalones”.
El Hipólito y sus Ministros que ayer, mientras estaban en el poder, bendecían la reelección y que la vendían como “el rayo de luz emanado desde el trono divino”, hoy en la oposición, dicen que fue “un error”. Por último, he escuchado en estos días a Miguel Vargas Maldonado decir que el error más grande cometido por el PRD en su historia fue el cometido por Hipólito Mejía cuando hizo el cambio a la constitución para permitir la reelección, sin embargo, no le oí decir nada en contra de la misma ni mucho menos del gobierno que durante 4 laaaargos años lo mantuvo “chupando la teta” del Ministerio de Obras Públicas, y reto a cualquiera que me busque en las videotecas, fonotecas o hemerotecas de este país alguna declaración, del entonces Ministro, donde condenara la “maldita reeleción”.
“A nadie le amarga el dulce de leche”, es por eso que los Directores de periódicos se quedan en el puesto hasta que lo cancelan o hasta que mueren, Los Rectores de las universidades de aquí se van del puesto cuando se mueren (¿verdad Monseñor Agripino?), los Presidentes de las Federaciones Deportivas, Juntas de Vecinos, Juntas de Padres y Amigos de las Escuelas, los Sindicatos Choferiles y Motoconchistas, los Cooperativistas y los que se me olvidan no quieren salir del puesto porque TODOS SON RELECIONISTAS. Lo único malo de la “maldita reeleción” es que es mala solo cuando estamos en la oposición.
Es por todo lo anteriormente expuesto que he llegado a la siguiente conclusión: Nadie es antireelecionista cuando está en el poder, ¡nadie! UN ANTIREELECIONISTA ES UN REELECIONISTA EN OPOSICION.
"Siempre digo la verdad, incluso cuando hablo mentiras"

