Es tema obligado de las anécdotas del pueblo de Cabral, las que se refieren a la preferencia que tienen “algunos” machos cabraleños por la elegante hembra del burro. Las acusaciones de: “Buen burrero” son comunes entre los compueblanos. (Y no siempre son de relajo).
Se conoce de munícipes de probada afición por dejar a sus esposas acostadas para andar por los mundos del amor con la burras. (¿Conocen alguno?)
Algunos dicen la frase “Una burra a la semana siempre te sana”. Uno de esos toletes es un conocido cabraleno hijo de un valeroso ex policía, que emigro a España y estaba tan acostumbrado a levantarle el rabo a la hembra del asno, que le pidió a un familiar que desde que llegara al país desde Barcelona, le tuviera una burrita amarrada en el patio. (¿Lo conocen?).
Se sabe de la expresión que dicen las damas de la región a los conquistadores foráneos cuando estos van algo rápido en su petición amorosa “llegaste ahora y ya quieres mujer” “vete a buscar pecho blanco pa la sabana”, en alusión a las burras. (O sea las mismas féminas son las que instruyen al macho a hacia esas prácticas)
Una de esas anécdotas relata la cachaza de un burrero que sentía tanto amor por su amante cuadrúpeda, que le llevaba de regalo “chicle duble, menta ecla y cacaito”.
Otra versión revela la historia de amor de un conocido personaje limpiabotas de apellido “po” , burrero empedernido, que le hacía canciones y composiciones a su amada dama de cuatro patas llamada Juana, a la cual le cantaba “juaaaaana si tú me da una pata yo te Vúa da una trompa”.
También se sabe de un muy conocido ingeniero de informática, que en sus tiempos de mozalbete en Cabral, tenía un tocón donde maneaba a su querida “Plidis” como él le decía, y la burra se ponía sola en el tocón, cuando él se fue a estudiar a la O Y M. Hasta dedicatoria le hizo ese bárbaro en su monográfico.
Si te reíste al leer este mail es que eres, has sido o conoces a un burrero! Más claro ni el agua.
Se conoce de munícipes de probada afición por dejar a sus esposas acostadas para andar por los mundos del amor con la burras. (¿Conocen alguno?)
Algunos dicen la frase “Una burra a la semana siempre te sana”. Uno de esos toletes es un conocido cabraleno hijo de un valeroso ex policía, que emigro a España y estaba tan acostumbrado a levantarle el rabo a la hembra del asno, que le pidió a un familiar que desde que llegara al país desde Barcelona, le tuviera una burrita amarrada en el patio. (¿Lo conocen?).
Se sabe de la expresión que dicen las damas de la región a los conquistadores foráneos cuando estos van algo rápido en su petición amorosa “llegaste ahora y ya quieres mujer” “vete a buscar pecho blanco pa la sabana”, en alusión a las burras. (O sea las mismas féminas son las que instruyen al macho a hacia esas prácticas)Una de esas anécdotas relata la cachaza de un burrero que sentía tanto amor por su amante cuadrúpeda, que le llevaba de regalo “chicle duble, menta ecla y cacaito”.
Otra versión revela la historia de amor de un conocido personaje limpiabotas de apellido “po” , burrero empedernido, que le hacía canciones y composiciones a su amada dama de cuatro patas llamada Juana, a la cual le cantaba “juaaaaana si tú me da una pata yo te Vúa da una trompa”.
También se sabe de un muy conocido ingeniero de informática, que en sus tiempos de mozalbete en Cabral, tenía un tocón donde maneaba a su querida “Plidis” como él le decía, y la burra se ponía sola en el tocón, cuando él se fue a estudiar a la O Y M. Hasta dedicatoria le hizo ese bárbaro en su monográfico.Si te reíste al leer este mail es que eres, has sido o conoces a un burrero! Más claro ni el agua.
Autor: ELMER GONZALEZ
"Siempre digo la verdad, incluso cuando hablo mentiras"

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