
BUENOS AIRES -- Me encontré con la República Dominicana de casualidad. Como esos actos, esas borracheras, esos encares innecesarios al pasar una mano por debajo de una falda cuando la música ni terminaba. Esas cosas que el monstruo hace y que, pasado el tiempo, o te arrepentís o no aprendiste nada. Yo soy de eso que no aprendieron nada. Un perro llorón discepoliano. Tampoco hay que dramatizar, la Republica Dominicana me sucedió y chau... keep reading
"Siempre digo la verdad, incluso cuando hablo mentiras"
0 cometarios:
Publicar un comentario